Mediante un avión-robot, la CIA mató en Yemen a Al Awlaki, ciudadano estadounidense que supuestamente formaba parte de Al Kaeda. Obviamente, no habría tanto escándalo si el asesinado no hubiera nacido en EEUU.
Vince Warrent, director del Centro Para los Derechos Constitucionales (de EEUU), asusta pero no miente:
El programa de ejecuciones sumarias le garantiza el derecho al Ejecutivo de matar a cualquier ciudadano de Estados Unidos que suponga una amenaza, sin supervisión judicial y sin respetar ningún derecho de la Constitución.
¡Viva la democracia!
Abc.